Cada 24 de octubre se conmemora el Día Mundial contra la Polio, sus Secuelas y el Síndrome Postpolio (SPP), una fecha señalada para miles de personas cuya vida estuvo marcada por una enfermedad que, lejos de ser pasado, continúa teniendo consecuencias presentes. Con motivo de esta jornada, la Asociación Cordobesa de Polio y Postpolio (ACOPYPOS) —asociación federada en FEPAMIC— se suma a la difusión del manifiesto nacional y recuerda la necesidad urgente de medidas específicas que garanticen derechos, reparación y atención sanitaria adecuada.
Una herida aún abierta
Durante la posguerra, España sufrió uno de los brotes de poliomielitis más graves de Europa. Tal y como recuerda el manifiesto, la llegada tardía de la vacuna supuso un daño irreparable: mientras otros países protegían a su población infantil, aquí miles de niños y niñas quedaron expuestos a la enfermedad y a unas secuelas que les acompañarían toda la vida. Para las familias afectadas, aquello no fue solo un fracaso sanitario, sino también un abandono político y social.
Décadas después, muchas de estas personas se enfrentan no solo a las secuelas físicas, sino al avance del Síndrome Postpolio (SPP), una afección progresiva que provoca pérdida de fuerza, fatiga extrema, dolor y dificultades de movilidad. Sin embargo, siguen encontrando silencio administrativo, falta de recursos específicos y escasa sensibilización.
Tres reivindicaciones claras y urgentes
Tanto el manifiesto como la nota de prensa nacional, difundidos por ACOPYPOS, ponen el foco en tres ejes fundamentales:
- Sanidad
- Acceso garantizado a neurorehabilitación permanente
- Ortopedia actualizada gratuita
- Protocolos médicos específicos para el SPP en todo el sistema sanitario
- Derechos Sociales
- Ayudas económicas para la adaptación de viviendas
- Prioridad en vivienda pública accesible
- Pensiones con carácter indemnizatorio que reconozcan el daño causado
- Reparación Histórica
- Inclusión real en los marcos de Memoria Democrática con garantías de cumplimiento.
- Medidas que reconozcan la responsabilidad del Estado y eviten que esta realidad quede en el olvido
“No pedimos favores; exigimos derechos”, recuerda el manifiesto, que insiste en que el tiempo juega en contra: el colectivo envejece y cada día sin avances agrava la vulnerabilidad.
Un llamamiento a la unidad
El lema escogido este año, “La negligencia de ayer es la injusticia de hoy”, invita a no mirar hacia otro lado. La jornada del 24 de octubre es también una convocatoria a la acción, dirigida a afectados, familias, instituciones y sociedad civil. Un movimiento organizado es un movimiento que consigue avances, y en ese camino ACOPYPOS continúa trabajando en Córdoba como espacio de acompañamiento, defensa, visibilidad y apoyo mutuo.
El valor del asociacionismo: la fuerza de avanzar juntas y juntos
Desde FEPAMIC queremos subrayar la importancia de estar unidos y organizados. Las asociaciones como ACOPYPOS son esenciales para que ninguna persona se enfrente sola a sus derechos vulnerados, para que la memoria no se borre y para que la reivindicación se convierta en transformación real.
Porque cuando el movimiento asociativo actúa de manera conjunta —fuerte, coordinado y con voz propia— la justicia deja de ser una aspiración y empieza a ser una conquista colectiva.
