Virginia Jurado: liderar, emprender y abrir camino como mujer con discapacidad

¿Puede una mujer con discapacidad liderar equipos, emprender y dirigir un servicio?

Virginia no solo puede.
Lleva más de 15 años haciéndolo.

Virginia Jurado, natural de Montilla, nació con una enfermedad que limita su capacidad visual. Sin embargo, desde muy joven tuvo claro que la formación era una oportunidad que debía aprovechar. Terminó sus estudios de Administración y comenzó su trayectoria profesional en el área comercial del sector industrial, un entorno en el que se sentía especialmente cómoda por su vocación de trato con las personas.
Cuando la empresa en la que trabajaba cerró, Virginia tomó una decisión que marcaría su camino: emprender.
“Tenía treinta y pocos, estudios y ganas de trabajar y emprender”.
Con esa determinación, elaboró su propio proyecto empresarial y lo presentó a la Junta Directiva de FEPAMIC. No dudó en hacerlo allí. “No se me habría ocurrido ir a otro sitio. Sabía que aquí, al menos, iban a escucharme”.
Aquel proyecto es hoy el Servicio de Gestión y Destrucción Documental de FEPAMIC, un área consolidada que Virginia coordina desde hace más de 15 años y en la que lidera un equipo de ocho personas.

Compromiso que va más allá del trabajo

Además de su labor como directora, Virginia también forma parte activa del voluntariado corporativo de FEPAMIC, implicándose en distintas iniciativas de la entidad más allá de sus responsabilidades profesionales. Su participación refleja una idea clave: el compromiso no se limita al puesto de trabajo, sino que también se construye desde la implicación personal y las ganas de contribuir a una sociedad más inclusiva.
En su caso, liderazgo y voluntariado van de la mano, reforzando el papel de las personas como motor de cambio dentro y fuera de la organización.

Liderar desde la capacidad

Su día a día está marcado por la organización, la toma de decisiones y la coordinación de equipos, demostrando que el liderazgo no depende de una etiqueta, sino de la capacidad, la experiencia y el compromiso.
En un contexto en el que las mujeres con discapacidad siguen enfrentándose a una doble discriminación —por género y por discapacidad—, su trayectoria cobra aún más valor. Según los datos, la tasa de inactividad de las mujeres con discapacidad supera el 76%, y su riesgo de exclusión es mayor que el de los hombres.

Sin embargo, la experiencia de Virginia en FEPAMIC ha sido diferente. “Aquí no sentí ninguna reticencia por ser mujer. Entendí que tenían preguntas, porque estaba proponiendo algo nuevo”.
Y lo dice con orgullo: “FEPAMIC es una de las entidades en las que más igualdad he visto. Aquí se trata a la gente por igual. Aquí hombres y mujeres somos personas.”
La historia de Virginia es la historia de una mujer que decidió no ponerse límites, que encontró en FEPAMIC un espacio para desarrollar su proyecto y que hoy lidera, inspira y abre camino.
Porque la inclusión también es esto: crear oportunidades, reconocer capacidades y visibilizar referentes que ayuden a cambiar la mirada.

Este tipo de acciones de sensibilización y visibilización se enmarcan en el proyecto “Impulsa el cambio: sé voluntario en FEPAMIC”, una iniciativa que promueve la participación social, el compromiso ciudadano y la construcción de una sociedad más inclusiva a través del voluntariado. Un proyecto que cuenta con el apoyo de la Consejería de Inclusión Social, Juventud, Familias e Igualdad de la Junta de Andalucía, y que permite seguir impulsando espacios donde poner en valor las capacidades de las personas y generar referentes que contribuyan a cambiar la mirada sobre la discapacidad.

IGUALDAD INCLUSIÓN FEPAMIC

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